miércoles, 11 de julio de 2018

TABLAS DE SARHUA


TABLAS DE SARHUA


MAPA CONCEPTUAL









1.LOCALIZACION

Sarhua es el nombre común de unos linajes indios de los
Andes del Perú, en el departamento de Ayacucho, provincia de Víctor Fajardo, asentada en el delta del río Caracha en unión con el río Pampas, a una altura de 3,389 metros sobre el nivel del mar. Esta comunidad india está compuesta por dos linajes de habla quechua aún supervivientes en la actualidad: el “ayllu Sauqa”, considerados como originarios, “dueños del pueblo” (llaqta runa), que no han sido migrantes; y el “ayllu Qollana”, cuyos progenitores fueron de otro lugar, forasteros, migrantes (mitmakuna).


Queda muy claro que este tipo de comunidades, paulatinamente, van perdiendo los mejores elementos de su tecnología y desarrollo por la existencia ya de herramientas en el mercado de consumo, van dejando sus bebidas tradicionales, sustituyéndolas por la cerveza, alcoholes como el cognac, anisado, etc. Don Primitivo Evanan Poma, presidente de los pintores de Sarhua, al respecto, ha manifestado lo siguiente: “Hay otros pueblos en la misma situación de Sarhua, olvidados. Las gentes quizás están más dedicadas a integrarse a la vida de la costa, alinealismo de la vida extranjera, tratando de imitar todos los vicios que tiene el hombre de la costa. A mi manera de ver en vez de hacer esto debería aprovechar sus recursos organizándose quizá el mismo sistema de organizaciones antiguas”. Los mismos comuneros de Sarhua, por boca de don Primitivo Evanan, están conscientes de los perjuicios que trae a la comunidad el desarrollismo propugnado por mal sesudos etnólogos. En otra ocasión el mismo don Primitivo Evanan Poma, manifestó lo siguiente: “A mi ver, los universitarios que van a trabajar al campo tratan de aplicar sus conocimientos, pero no están de acuerdo a la realidad. A mi ver, en el aspecto de la educación, lo primero que tienen que hacer es revalorar a la gente del lugar, sus pensamientos, sus actitudes. Esto se refleja por ejemplo en la pintura de Sarhua, y tienen valor y tienen acogida, pero si eso no se valora cada vez nos estamos alienando a otra vida. Otros que malogran a la gente del campo son los militares, parece que los militares no fueran del Perú o que no fueran hijos de la gente del campo, yo sé que la mayoría de los militares son gente pobre pero no sé cómo pueden maltratar a sus semejantes. En la comunidad de Sarhua han traumado a la niñez”.

 2. Las tablas de Sarhua como consecuencia tradicional de la pintura andina, sus características

 El arte de dibujar y pintar sobre tablas es consecuencia tradicional india, ligada de un modo estrecho a la ceremonia de la construcción de la casa y no a la del matrimonio como erradamente sugieren algunos estudiosos del “amor andino”. Sarhua, sin la práctica de las pinturas sobre tablas, no sería más que una comunidad india autárquica y anónima para los registros cartográficos legales. Desgraciadamente no podemos dar una cronología precisa del nacimiento de la práctica de las tablas pintadas, pero afirmamos que es muy antigua la habilidad prehispánica del dibujo y la pintura y que sería seguir una reconstrucción histórica de ellas con relación a la vivienda andina, la casa como habitación del “ayllu” (familia), como un núcleo social y no como una individualidad de pareja matrimonial.

La construcción de la casa no está ligada necesariamente al matrimonio de una pareja heterosexual, ni el matrimonio es consecuencia lógica del amor como puede entenderse desde el punto de vista de la mentalidad occidental judeo-cristiana. En Sarhua, las tablas se pintan por encargo de los padrinos durante la construcción de una casa y basta este hecho para dar origen a la ceremonia llamada “tabla apay-kuy” (procesión de las tablas pintadas), que no es la secuencia o consecuencia del matrimonio. Hubo y hay numerosos casos, en Sarhua, de personas solteras, niños y hasta viudos que, por concurso de la comunidad, levantaron sus casas. Y para citar un ejemplo que la construcción de la casa no es la inmediata continuación del matrimonio, señalemos la existencia de parejas muchos años ya casados que deciden ampliar la casa, reconstruirla, restaurarla o renovar el techo de la misma, lugar donde se colocan las tablas pintadas entre los “maman qero” (viga principal), para que los agasajen con nuevas tablas, conservando las antiguas, porque son protectoras del hogar y aseguran conocer y reconocer la secuencia familiar, la genealogía del linaje (ayllu), pues ahí están pintados los padres carnales y espirituales (abuelos y padrinos), los hermanos, los tíos y toda la parentela extensa del linaje, aunque ya muchos de ellos hayan fallecido, porque en las pinturas están presentes las imágenes del sol y la luna que simbolizan la vida eterna. Un aspecto muy importante que merece aclararse con respecto al matrimonio en la comunidad de Sarhua, es que a un varón o una mujer no le otorga el pleno derecho de comunero el hecho de casarse. No es a partir de allí donde inicia el hombre a ser considerado como responsable ante su comunidad como muchos etnólogos opinan. El primer paso que le otorga la “ciudadanía” a un individuo en la comunidad es haber desempeñado un “cargo comunal”: en el caso de los jóvenes haber sido alguaciles o mayordomos de las fiestas de los patronos religiosos de la comunidad, es decir haber sido “cargoyoq”, en caso de ser soltero, en ambos casos asistido por la madre, la hermana, la prima o la tía soltera; porque de no haber asumido cualquiera de estas responsabilidades comunales merecen el calificativo despectivo de “maqta” (inmaduro, irresponsable) y para las mujeres de “pasña” (incapaz, inhábil), asimismo no ser respetados por la comunidad. El matrimonio no les borra la execración comunal.

Remarquemos el papel importante que tienen los diversos padrinos de un comunero para mandar a elaborar las tablas de genealogía. El niño sarhuíno al nacer, o a pocos días de nacido, tiene una pareja de padrinos (padrino y madrina) que sus padres carnales han escogido dentro del mismo linaje, es decir, han elegido a los padres espirituales que en el ritual religioso católico son llamados “padrinos de bautizo”. Esta elección es trascendental en la vida del nuevo comunero porque en caso de morir los padres carnales se hacen cargo del niño los padres espirituales; pero como nadie tiene “la vida comprada en este mundo”, también pueden morir los padrinos y para que no quede desamparado el niño, o “por si acaso asegurarse”, se busca, después de unos cuatro o cinco años, otra pareja de padrinos con el pretexto de cortarle los primeros cabellos, ceremonia llamada “corte de pelo” o “rutuchikuy” y en caso de las niñas en la etapa de la menarquía (kikuchiku), hasta la elección de padrinos del matrimonio. Existen otros padrinos como el de “agua de socorro”, “uaua marqachiy” (cargar al bebé), “simin toqyachiq” (de las primeras palabras), etc.

Señalemos los tipos de tablas que existen en Sarhua: las tablas antiguas, que de manera cronológica, en dirección descendente, abarcan desde la segunda década del siglo XX hasta, posiblemente, el siglo XVIII, puesto que hay evidencias materiales; las tablas ceremoniales o “genealógicas” dedicadas a la ceremonia de la construcción y techado de la casa y la representación de la parentela del dueño de la casa, estas tablas no salen de venta al mercado y han dado origen a las tablas difundidas como “artesanía”; las tablas modernas, divididas en testimoniales de la historia moderna de Sarhua; y las tablas para el mercado artístico. Los diferentes tipos de tablas, aquí reseñadas, tienen en general unas características comunes.



3. Características generales de las tablas de Sarhua

a. El arte de Sarhua es colectivo porque en su elaboración participan por lo menos dos pintores que trazan los dibujos; los ayudantes pintan los ornamentos de los planos, los vestidos; los asistentes, hombres y mujeres opinan sobre el motivo de los dibujos o hacen referencia a alguna anécdota célebre del dueño de la casa a quien va dirigida la tabla. Muchos comuneros prefieren dibujarse a sí mismos dentro de la genealogía y el diseño del enmarcado, en común acuerdo es ideado por los concurrentes las preferencias o los caracteres innatos del homenajeado. Este colectivismo permite una mayor compenetración social de los linajes (ayllu) en la responsabilidad individual frente a la comunidad.

b. El arte de Sarhua es un dibujo testimonial. Esta plástica andina toma de interés inmediato la representación del hombre, capta en el dibujo las cualidades físicas, morales y psíquicas del individuo: enfermedades, ancianos, niños, amor filial y sexual, vanidades, embriaguez, temor, etc. Importa también el exacto colorido en el vestuario de los individuos, las preferencias del color en su entorno, la ornamentación exacta de los motivos del poncho y las mantas de los personajes retratados. Como hemos descrito líneas arriba, el color y el ornamento de los ponchos, la forma de los sombreros, la falda de las mujeres describe su linaje (Sauqa o Qollana), por eso es importante fijarse en retratar a una persona cómo es y no imaginar cómo sería, pues resultaría insultante representar a un individuo con un poncho que nunca ha tenido ni con otros ornamentos que nunca le han pertenecido o el color del sombrero u otras prendas de vestir. Esta técnica   posiblemente proviene del recuerdo mnemónico prehispánico por ausencia de la escritura alfabética en el área andina. Por este mismo motivo, la pintura andina en sus representaciones, no ha recurrido a la técnica paisajista del arte naif occidental judeo-cristiano y demás estilos de su influencia, ni al uso y abuso de las sombras de contraste, porque ocultaría los detalles característicos de la personalidad. Por ejemplo, los pintores genealogistas sarhuínos jamás representarían a un individuo arando la tierra con una yunta de toros, que no tuvo con las características exactas que tuvieron y que los animales tengan los colores de la piel diferentes a los que tuvo en realidad porque significaría testimoniar que el individuo usó otras herramientas y no las propias, esto rebaja su calidad de poseedor de bienes materiales y el ser propietario legaliza su prestigio social; ocultar bajo las sombras los caracteres de los bueyes, significaría haberlos obtenidos de mala ley, del cuatrerismo.

c. El arte de Sarhua es autóctono de tradición india singularmente andina. Esta característica tiene que verse ligada con los antecedentes indios prehispánicos. La búsqueda de la continuidad de esta tradición, hasta las pinturas de las tablas modernas de Sarhua, tiene que hacerse con suma entereza, recurriéndose a numerosas fuentes que aún quedan por descubrir. Las noticias que nos han dejado los cronistas de siglos pasados, como Garcilaso de la Vega, sobre las pinturas en tablones que existían en el templo del sol en el Cusco (Qorikancha), las noticias de pinturas que existían en el Poquen-kancha que proporciona el cronista cuzqueño Cristóbal de Molina, el cronista Bernabé Cobo, las cartas y remesa del Virrey Toledo enviando las pinturas de la genealogía de los incas a las Cortes de España y que estuvieron guardadas hasta el siglo XVIII en Madrid, son testimonios de por sí valederos; pero de inmediato el cronista ayacuchano, don Phelipe Guamán Poma de Aiala, con los dibujos de su “Nueva crónica y buen gobierno”, mueve a ligar el arte indio de los siglos XVI y XVII por la similitud con las tablas de Sarhua.

Llama la atención que Guamán Poma, en su crónica, no brinde ninguna información del arte sarhuíno ni haya dejado registro de su existencia geográfica a pesar que su tierra natal, San Cristóbal de Sondondo (Suntuntu), se encuentra relativamente cerca de Sarhua, ¿cuál habría sido el motivo de Guamán Poma para silenciar el nombre de Sarhua? Posiblemente la respuesta a la pregunta formulada puede ser, por el momento, especulativa hasta que se encuentren refrenamientos testimoniales al respecto.

Al contemplar las modernas tablas de Sarhua nadie puede encontrar influencias que tanto estuvo de moda en las principales ciudades del Perú durante la época colonial hasta la tercera década del siglo XIX. Las tablas de Sarhua no tienen la influencia técnica ni temática de éste. Al referirse a la pintura churrigueresca, don Ricardo Palma, en una de sus tradiciones, nos dice lo siguiente: “Por lo regular se copiaba un cuadro representando la prisión de Atahualpa, la revolución de Almagro el Mozo, una jarana de Amancaes, el auto de fe de madama Castro, el paseo de Alcaldes, la procesión de las quince andas o cualquier otra escena histórica o popular. El artista (y perdón por el dictado) retrataba en esos frescos los tipos más ridículos y populares, y la fisonomía de individuos generalmente conocidos, por tanto. Además, muchos pulperos hacían pintar en sus esquinas un dragón, una sirena, un cupido desvergonzado u otro personaje mitológico”. En Huamanga, ciudad capital del departamento de Ayacucho, existen algunos frescos como las que describe don Ricardo Palma en casonas restauradas, por ejemplo, en la casa Ivazeta (hoy propiedad del Banco de la Nación) o la casa Olano (ahora propiedad del Banco Minero del Perú), y otras casas solares particulares que aún quedan en esta ciudad. Pero ningunos ápices de influencia de aquellas pinturas tomaron los artistas indios de Sarhua.

El testimonio de todas las tablas se presenta con todo el detalle necesario para que el observador interprete a su libre albedrío, además de tener ellas un texto escrito donde los sarhuínos relatan el contenido de la escena del cuadro. El texto y el dibujo se complementan interdependientemente pero no son indesligables, tan es así que se puede usar el texto o la pintura de modo aislado.

Para cualquier etnólogo, historiador o persona interesada en informarse sobre la vida andina, especialmente sobre la región de Ayacucho, las tablas de Sarhua constituyen una secuencia histórica del presente que pueden servir para esclarecer asuntos desconocidos o poco estudiados del pasado y del presente andino. Con esto queremos sugerir que las tablas de Sarhua hacen un complemento de la “Nueva crónica y buen gobierno” de don Phelipe Guamán Poma y una secuencia necesaria de un conjunto único de la historia regional del Perú contemporáneo.



5. El arte de Sarhua en el mercado y sus perspectivas

Las tablas de Sarhua, pese a que se haya escrito mucho en favor de su valor testimonial tradicional andino y arte indio por excelencia, en el mercado de las artes plásticas ha ingresado en la competencia con todas las desventajas y, muchas veces, de manera intolerable son consideradas “artesanía folclórica”, como si el folklore no fuera una ciencia que muy pocos dominan.

La competencia en el mercado capitalista del arte ha mermado su consumo a gran escala por la falta de capital en la producción de los artistas de Sarhua. La comercialización para las exportaciones no ha merecido el apoyo del gobierno peruano y sus representantes consulares en diferentes países para brindarles una propaganda y afianzamiento de su arte autóctono. La actividad económica de las tablas de Sarhua ha tenido el auto sostenimiento de los artistas con todos los riesgos de perder en esta competencia implacable y desigual del consumo.

Quizá, de acá a un tiempo ha de quedar muy poco del arte de Sarhua. A menudo la competencia constriñe la creación, hiriéndola hasta de formarla y despreciarla, y los artistas, desalentados, se resignan a perder y disminuirse a como lo manifiesta Evanan Poma: “De acuerdo a mi diagnóstico los pintores llegan a cuarenta; de los cuales quieren seguir pintando es como quince. Los demás no quieren ya”. Entonces, es tarea perentoria salvar de la extinción el arte andino. (Alberdi Vallejo & Alberdi Vallejo, 1994)



PROCESO DE ELABORACIÓN 

En el distrito de Sarhua, un pueblo ubicado en el departamento de Ayacucho, tiene por tradición regalar una tabla pintada con la historia de la familia que la reciba, el compadre espiritual la obsequiara por motivo de construcción de una nueva casa. Cada integrante de la familia debe verse reflejado en sus labores diarias. Haciendo una descripción horizontal, que lleva un orden de interpretación pictográfica, de abajo hacia arriba. Las tablas son pintadas con pigmentos naturales extraídos de la tierra y vegetales; se usa la pluma de ave para el delineado de las figuras y hacer los detalles de las vestimentas. Actualmente existen tablas, cuadros y piezas utilitarias de diversas medidas.

  1. Tabla y pluma                      
  2. Colores basados en tierra natural
  3. Limado y lijado de la madera
  4.  Echar base a la madera   
  5. Pintar la madera 
  6. Dar detalles a la madera                 
                                                                                         


















VÍDEOS


                                          Vídeo sobre tablas de sarhua


Diapositiva: Tablas de Sarhua










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